lunes, 20 de noviembre de 2017

Rabia (Stephen King)

TÍTULO: Rabia
AUTOR: Stephen King
TÍTULO ORIGINAL: Rage
AÑO: 1977
EDICIÓN: Plaza-Janés, 1997
GÉNERO: Drama, Suspense

RESUMEN: Charlie Decker, estudiante en la escuela de secundaria de Placerville, Maine, es expulsado tras haber atacado a un profesor. Antes de abandonar la escuela coge la pistola que guarda en su taquilla y después de matar a dos profesores toma como rehenes a los compañeros de su clase. Charlie está lleno de rabia, pero no es el único.

OPINIÓN PERSONAL: Supongo que es casi inevitable empezar hablando de la polémica que rodea a este título. Stephen King ha prohibido que sea reeditado, por lo que si queréis conseguirlo quizá lo mejor sea acudir a las librerías de segunda mano. 

¿Por qué King tomó esta decisión? Por el “Incidente Carneal”. En diciembre de 1997 Michael Carneal, un estudiante de catorce años, disparó contra sus compañeros de instituto, tres chicas murieron y hubo varios heridos. Durante la investigación se encontró en su taquilla un ejemplar de Rabia. Ese no ha sido el único incidente violento en que se ha visto envuelto el libro. En 1988 el estudiante J. Lyne Cox retuvo a setenta alumnos, confesando tras su arresto que había sacado la idea de esta novela. Y estos no son los únicos casos, en el libro Todo sobre Stephen King (reseña aquí) se mencionan otros dos de similares características. Me recuerda un poco a la leyenda que envuelve también al libro El guardían entre el centeno de J. D. Salinger (reseña aquí). Pero, y aunque tras todas estas coincidencias es totalmente entendible la decisión de S. King, yo no tengo duda: no creo que se pueda culpar al libro.

Rabia (el primero de los libros que el autor publicó bajo el pseudónimo de Richard Bachman) es una novela de corta extensión, pero con la que King logra trasmitir una fuerza y una intensidad que otros autores solo lograrían con cientos de páginas. Aunque, claro, es que Stephen King, escriba con el nombre que escriba, es "el rey".
 
Fuente de imagen: Wikipedia

Charles Decker es el narrador de la historia y desde el principio queda claro que es altamente inestable. Nos cuenta qué fue lo que sucedió la mañana en que decidió coger el arma de su taquilla y cómo fue su relación con el mundo hasta que llegó a ese punto. Junto con él vamos conociendo a otros personajes (de forma más somera) y tomando conciencia de sus caracteres y de aquello que representan.

La mañana en la que la armé era espléndida”.

Cuando empecé a leer la novela creí que me encontraría una historia diferente, quizá la historia de una masacre en la que un chico va matando a sus compañeros, pero no, no transcurre por ahí. Lo que sucede es que cuando la clase es secuestrada por Charlie sus compañeros poco a poco empiezan a contar sus secretos, poco a poco se empiezan a liberar, poco a poco van rompiendo sus prisiones. En realidad Charles no les tiene más prisioneros de lo que habían estado hasta ese momento por la sociedad o por sus familias. Sus compañeros se rebelan contra las mentiras y contra las normas, se vuelven salvajes y más sinceros. Me recordó, de alguna manera, a El señor de las moscas (W. Golding)

A través de los compañeros de Charles aparecen reflejadas las frustraciones adolescentes, la marginación y la sexualidad, los defectos del sistema educativo o la hipocresía social; ellos mismos no dejan de representar, en cierto modo, a toda la sociedad. Me parece que, en realidad, es una novela bastante alegórica.

Es una historia de rabia y de violencia; a pesar de que no haya mucha violencia explícita en las hojas, esas son las dos palabras que se quedaron en la mente tras acabarla. Es una denuncia de la violencia latente en la sociedad (quizá sobre todo de los adolescentes) y de la hipocresía y los secretos.

Sólo pretendo plantear que los jóvenes norteamericanos viven rodeados de violencia, tanto real como imaginaria”.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí. He visto opiniones muy, muy diferentes de este libro, pero yo lo recomiendo.

VALORACIÓN:

jueves, 16 de noviembre de 2017

La leyenda de Sleepy Hollow (Washington Irving)

TÍTULO: La leyenda de Sleepy Hollow
AUTOR: Washington Irving
TÍTULO ORIGINAL: The Legend of Sleepy Hollow
AÑO: 1820
EDICIÓN: Alba, 2010
GÉNERO: Humor

RESUMEN: Ichabod Crane es un poco apolíneo maestro en Sleepy Hollow. Pretende a la hermosa, joven y, sobre todo, pudiente Katrina Van Tassel; sin embargo, sus expectativas de mejorar su posición a través de su matrimonio con la muchacha han de superar el escollo que supone Brom el Huesos, quien también corteja a la joven. Aunque lo peor es que en Sleepy Hollow hay que andarse con cuidado, pues uno puede encontrarse con el jinete sin cabeza...

OPINIÓN PERSONAL: Probablemente esta (muchas veces llamada simplemente Sleepy Hollow o también La leyenda del jinete sin cabeza) sea la más conocida de las historias del autor, quizá por las numerosas veces que ha sido llevada a la pantalla y sobre todo por la adaptación que de ella hizo Tim Burton en 1999.

“¡Cuántas veces estuvo a punto de morir de angustia el maestro cuando creyó oír en el soplo del viento entre los árboles el paso de un jinete sin cabeza que cabalgaba por el bosque!

Creo que casi cualquiera que piense en un primer momento en La leyenda de Sleepy Hollow imaginará una historia de terror, más o menos gótica, más o menos espeluznante, más o menos siniestra, pero de terror al fin y al cabo. Sin embargo, no es esa la historia principal que brinda Irving. Toda la narración, incluso los momentos más oscuros y aterradores, está imbuida de una buena dosis de humor pues, en realidad, se trata más bien de un relato cómico y satírico, cuyos tintes oscuros logran, paradójicamente, que el lector se ría con más fuerza de los acontecimientos que rodean a Ichabod Crane.

Era un hombre bondadoso y agradecido, de buen conformar y con un corazón tan grande como capaz era su cuerpo flaco, sin embargo, de ensancharse increíblemente para dar cabida a todo lo que engullía”.

Es este el principal protagonista, y no el jinete sin cabeza. Ichabod queda muy lejos de ser un héroe, un antihéroe o nada similar. Es, básicamente, una sátira andante. Irving nos lo describe como un maestro de escuela desgarbado, tirano con sus alumnos, pobre, interesado, crédulo, y con un gran estómago insaciable, que verá con buenos ojos cortejar a una hermosa joven cuya boda le supondría tener a su disposición ricos manjares todos los días. Lo más peculiar de su carácter es su gusto por las historias de terror, que le embelesan tanto como le asustan, y su superchería -que iguala o incluso supera a la de aquellos que lo rodean-. Será con él con quien iremos conociendo el territorio de Sleepy Hollow y del terrible jinete sin cabeza, hasta llegar a un final que no dejará de sacarnos una sonrisa.

nunca infligió castigo alguno a cualquiera de los muchachos sin antes asegurarle, para dar el necesario consuelo al insolente, que lo hacía por su bien, añadiendo: «Me estarás por ello agradecido de por vida».

Fuente de imagen: Rebloggy

La leyenda de Sleepy Hollow es una historia breve, satírica, un clásico que, aunque puede no coincidir con la idea que se ha popularizado del mismo, sigue siendo un buen relato para disfrutar en cualquier momento.

su fantasma vaga por las noches y pena en busca de su cabeza”.

Lectura propuesta por el blog Susurros de Bibliotecas en noviembre, leída y disfrutada junto con Susurros, Lecturina, y Si fuésemos libros.

¿LO RECOMENDARÍA?: Sí.

VALORACIÓN:

lunes, 13 de noviembre de 2017

Humo y espejos (Neil Gaiman)

TÍTULO: Humo y espejos
AUTOR: Neil Gaiman
TÍTULO ORIGINAL: Smoke and Mirrors
AÑO: 1998
EDICIÓN: Salamandra, 2017
GÉNERO: Fantasía, Terror

RESUMEN: En esta recopilación de treinta y un relatos Gaiman juega con distintos géneros y distintas estructuras narrativas ofreciendo un maravilloso y oscuro juego de humo y espejos.

OPINIÓN PERSONAL: Los escritores son magos, y como tales, usan humo y espejos para acercarnos una realidad intangible. Si saben hacerlo, el truco desaparece; si saben hacerlo, el truco nunca ha sido tal, sino verdadera magia. Gaiman es un gran mago, siempre lo he dicho, y por eso siempre me acerco a sus espectáculos de espejos y sombras.

La fantasía —y toda ficción es fantasía de algún tipo— es un espejo. Un espejo distorsionador, sin duda, y engañoso, colocado en un ángulo de cuarenta y cinco grados con respecto a la realidad, pero al fin y al cabo un espejo, que podemos utilizar para contarnos cosas que de otra manera quizá no veríamos.”

Sin embargo, con este libro me ha sucedido igual que con los otros dos libros de relatos que he leído de Neil Gaiman (Objetos frágiles y Material sensible): algunas de sus historias me han parecido increíbles y otras han quedado en espectáculos que no han conseguido engatusarme (motivo por el cual no voy a poner una calificación final al libro, pues me ha dejado sensaciones demasiado dispares entre relatos). Me gusta mucho más el Gaiman novelista que el Gaiman "relatista".

Humo y espejos, fue el primer libro de relatos de Gaiman. Se había publicado con anterioridad en español pero Salamandra lo ha editado nuevamente, quizá aprovechando el tirón que tiene últimamente el autor gracias a la serie que adapta su novela American Gods (mi opinión de la novela aquí).
 
N. Gaiman. Fuente deimagen: Wikipedia

Teniendo en cuenta que en la introducción de esta antología Gaiman dice “La mayoría de los relatos de este libro los escribí para los diversos editores que me habían pedido aportaciones para antologías específicas («es para una antología de relatos sobre el Santo Grial», «…sobre sexo», «…de cuentos infantiles pero contados para adultos», «… sobre sexo y terror», «…de relatos de venganza», «…sobre supersticiones», «…sobre más sexo»)”, creí que casi todos iban a ser de “sexo”, pero aunque hay algún relato sexual (alguno muy, muy sexual y erótico), no fue algo tan excesivo como temí. En esta antología (además de relatos con sexo) también encontraremos dos historias sobre el mundo primigenio de Lovecraft (aunque solo me gustó una de ellas), varios poemas o un cuento que escribió el autor por petición de la asociación a favor de los derechos de los animales no humanos, PETA.

Como suelo hacer con los libros de relatos, voy a destacar alguno de estos:

El regalo de boda: casi antes de empezar Gaiman ya realiza su primer número de magia escondiendo este cuento en la introducción, y es de los mejores, así que no os saltéis la introducción.

Caballería: una mujer encuentra en un tienda de segunda mano el Santo Grial, olvidado y desatendido como si fuera un grial cualquiera, aunque nada más verlo ella ve el potencial encerrado en la sagrada copa: quedaría perfecto adornando su chimenea. Es un relato muy gracioso (con el típico humor de Gaiman) que conjuga el mundo artúrico y los tiempos modernos dejando una huella muy agradable. De mis preferidos.

Nieve, cristal, manzanas: mi favorito, es una revisión vampírica del cuento de Blancanieves… Hay que ser conscientes de que las historias —y la Historia— las cuentan aquellos que sobreviven.

(…) y las convertí, sin lugar a dudas, en las manzanas más maravillosas del mundo; el rubor carmesí de sus pieles era del color cálido de la sangre fresca”.

El precio: con tintes autobiográficos, esta es la historia de un hombre que no encuentra explicación a las terribles heridas con que cada mañana aparece su gato, así que decide investigar antes de que su felino pierda la vida. Al leerlo me recordó a la historia de Stephen King titulada General, una de las que contiene la película Los ojos del gato (os hablo de la película aquí). Si os gustan los gatos disfrutaréis con las dos historias de los dos grandes autores.

No preguntéis a Jack: un extraño juguete olvidado en un desván o en un salón puede esconder en su interior más de lo que parece. Un relato de terror que juega con miedos atávicos. Escalofriante.
 
Shoggoth´s Old Peculiar: este es uno de los relatos en homenaje a Lovecraft. Es muy gracioso, y el autor permite reírse del más que peculiar estilo de Lovecraft; porque, después de todo, los fans tenemos derecho a burlarnos de nuestros héroes :-) Si sois amantes del escritor de Providence probablemente lo disfrutaréis mucho. Por supuesto, de mis favoritos.

—En fin, H. P. Lovecraft. Escribió una de sus malditas frases. Ejem. «La luna gibosa pendía baja sobre los execrables habitantes batracios de la escamosa Dulwich.» ¿Qué quiere decir eso, eh? ¿Qué coño quiere decir eso? Os voy a explicar lo que quiere decir. Lo que quiere decir es que la luna estaba casi llena y que todos los que vivían en Dulwich eran putas ranas horrorosas”.

Tarta de bebé: este es el macabro relato escrito para PETA. ¿Qué pasaría si un día desaparecieran todos los animales? ¿Podríamos seguir manteniendo el modo de vida actual? Parece que los humanos serían capaces de encontrar alternativas...

También disfruté mucho con la lectura de Misterios de un asesinato, y con los poemas Nicolás era…, El camino blanco (un poema que entronca con los enigmáticos zorros de los cuentos japoneses), Viento del desierto y El barrendero de sueños. Del resto de la antología poco más me dejó una agradable impresión, pero creo que merece la pena acercarse a este libro aunque sea solo por disfrutar de los que he mencionado, magníficos en mi opinión.

Magia en el escenario mientras cae la lluvia. Un público que no distingue entre magia e ilusión y al que le daría igual que todas las ilusiones fuera reales”.

¿LO RECOMENDARÍA?: A quienes les gusten los relatos oscuros o sean fans del autor.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Nocturnos (John Conolly)

TÍTULO: Nocturnos
AUTOR: John Conolly
TÍTULO ORIGINAL: Nocturnes
AÑO: 2004
EDICIÓN: Tusquets Editores, 2013
GÉNERO: Terror

RESUMEN: 19 relatos de terror inquietantes que no dejarán indiferente a ningún lector que disfrute con el género.

OPINIÓN PERSONAL: Descubrí este libro gracias al blog de Mientras Leo, Entre montones de libros. En cuanto supe que eran relatos de terror no pude resistirme a leerlo en la semana de Halloween. Relatos + Terror + Halloween = Perfección absoluta.

El autor es Jonh Conolly, un escritor conocido sobre todo por sus novelas de suspense (protagonizadas por el detective Charlie Parker) que me ha proporcionada exactamente lo que esperaba, un Halloween de terror perfecto.

Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con un libro de relatos de terror de un escritor contemporáneo. Ningún cuento de esta colección me ha decepcionado. Son todos muy buenos, Conolly se desenvuelve muy bien en el terreno del terror y desde luego se mueve como pez en el agua en el relato corto. Varios de ellos fueron ideados para leerse en la radio, como cuenta el autor en los agradecimientos, tal vez por eso, a excepción del primero, son bastante cortos (360 páginas y 19 relatos) leyéndose cada uno en poco más de media hora.

La sensación que el libro me ha dejado tras concluir su última historia es la misma que tenía mientras lo leía: que el autor ha querido rendir homenaje a los grandes del género otorgando a la mayoría de sus historias un aroma atemporal y clásico que recuerda a Lovecraft, M. R. James, Poe... El título, Nocturnos, es ya un homenaje al escritor E. T. A. Hoffman.

En los brillantes cuentos de Conolly, detrás de los miedos más primitivos del hombre, halla cobijo un bestiario completo: demonios, vampiros, fantasmas, brujas, objetos malditos… Pero si el inventario de bestias es numeroso y completo no lo es menos la colección de lugares en los que ocurren las historias, que incluyen todos los tradicionalmente más siniestros, como iglesias, rectorías, casas encantadas, aguas tenebrosas, cementerios, colegios de altura, túmulos olvidados… La ambientación que logra en cada relato, oscura, tenebrosa, agitada, es uno de los puntos fuertes, al igual que la tensión creciente que se va encauzando hacia un final, no siempre sorprendente, pero sí  acertado.

Está el mito y está la realidad: lo uno lo contamos, lo otro lo escondemos. Creamos monstruos y confiamos en que las lecciones implícitas que hay en sus relatos nos guíen cuando nos tropecemos con lo más horrible de la vida. Atribuimos nombres falsos a nuestros miedos y rezamos para no enfrentarnos a nada peor de lo que nosotros mismos hemos creado”.

Además de esos miedos primigenios, de la magnética ambientación y de la amplia mitología,  con el suspense de cada historia (que en realidad en algunos casos puede resultar previsible) viene oculta, envuelta en una capa de oscura fantasía, una reflexión sobre la condición humana: la podredumbre moral, el patriarcado, el amor, la culpa, los malos tratos sexistas… 

J. Conolly. Fuente de imagen: Wikipedia

Como suelo hacer en las colecciones comentaré alguno de los relatos, aunque antes aclaro que ninguno de ellos es especialmente sangriento:

El vaquero del cáncer cabalga: un hombre afectado por una dolorosa enfermedad contagia el cáncer a todo aquel que lo toca. Puede que este sea el relato que tiene un aire más moderno. Para mí es un claro homenaje a Stephen King  y no he podido evitar la sensación de  que bien podría haberlo escrito el propio King. Además el villano me recuerda Randall Flagg (el antagonista de la obra Apocalipsis de Stephen King).

Comprendió que allí había alguien.
Allí había alguien para verlos morir
”.

El demonio del señor Pettinger: el sacerdote Pettinger es enviado a investigar las extrañas costumbres que ha adquirido uno de sus hermanos clérigos, que parece empeñado en reformar por su cuenta y en secreto su iglesia. Este relato, al igual que otro titulado Arenas movedizas, me trajeron a la mente a Lovecraft y sus primigenios.

El rey de los elfos: un hombre recuerda su terrible encuentro con el rey de los elfos cuando era niño. Me ha parecido muy buena la visión siniestra de los elfos, no tan bella como es habitual en la actualidad. Claramente inspirado en el poema de Goethe titulado El rey de los elfos.

El ritual de los huesos: el colegio Montague es uno de los mejores y más antiguos del Reino Unido, solo las familias con más recursos pueden permitirse estudiar en él, sin embargo, cada cierto tiempo se otorgan algunas becas para alumnos que no pueden pagárselo. Es un relato que homenajea a todos los grandes del género de terror clásico, homenaje que comienza con el mismo nombre del colegio, Montague (Montague Rhodes James, fue un famoso escritor de cuentos de fantasmas). Lo disfrutarán todos aquellos que suelen pasearse por estos territorios tenebrosos.

El ciclo: una mujer está a punto de entrar en el ciclo, los dolores son intensos y solo quiere llegar a casa para pasar esos días tranquila, pero en el vagón de tren en el que viaja unos chicos creen que puede ser su víctima perfecta. Desde que vi el título supe el juego que se traía entre manos el autor, por lo que, llegado el momento, no me resultó sorprendente. Aun así la recomiendo.

El mono del tintero: un escritor desesperado porque sufre la maldición de la “página en blanco”, curioseando en una tienda de antigüedades, encuentra un peculiar objeto, un mono de tintero que promete traer la inspiración a cualquiera que lo alimente con los restos de la tinta. Me encanta este relato en el que Conolly toma como base el temido bloqueo del escritor. Es una historia altamente previsible y con un marcado acento clásico (impresión reforzada por el hecho de que con ese título se me hizo imposible no pensar en el relato de W. W. Jacobbs, La pata del mono) que disfruté mucho.

También me gustaría hablar de otros relatos, porque como dije no hay ninguno que no haya disfrutado, pero lo dejo aquí. Si queréis más nocturnidad sobrenatural, abrid el libro y preparaos para viajar a la noche de la mano de unas buenas historias de terror.

Y el viento agitó las cortinas, como si de pronto el bosque volviera a respirar”.

¿LO RECOMENDARÍA?
: Por supuesto. 

VALORACIÓN:

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Reto 5 Líneas: Noviembre 2017

Como cada mes aquí estoy participando en el Reto 5 Líneas de Adella Brac que consiste en crear un relato de un máximo de cinco líneas que contenga, además, tres palabras elegidas al azar. Este mes las palabras obligatorias eran: todas, estamos y dejar.

Como todavía no se me ha pasado la fiebre de Halloween aquí os dejo mi relato, que continúa con el del mes pasado, si queréis podéis pinchar aquí para recordarlo. Quizá tenga incluso un tercer capítulo, veremos... :-)

"La casa es grande. Él la conoce. Yo no. Lo intento dejar atrás, pero siento su respiración, fuerte y jadeante como la de un oso enfurecido, en mi nuca. Pruebo una puerta, cerrada. Otra, cerrada. La última del pasillo cede. Dentro no estoy sola. Un olor pútrido me sacude. Ocho, diez osamentas descarnadas, todas con vestidos de mujer, parecen decir: “Te estamos esperando”. Él abre la puerta. Ya no tengo fuerzas para volver a escapar".