domingo, 17 de noviembre de 2013

El silencio de los corderos, la película. Lecter y Dalí, unidos

A. Hopkins como Hannibal Lecter.
Fuente de imagen: Blog Innovacion 6.0
Hace unas semanas reseñé el libro El silencio de los corderos. Ya intuía que no me iba a poder resistir mucho a ver la versión cinematográfica. Soy de ideas fijas.

La película está francamente bien, y no creo que descubra nada nuevo diciéndolo. Ganó el óscar a la mejor película en el año 1991, y en mi opinión merecidamente, compitiendo con otros grandes films como JFK, El  príncipe de las mareas o La bella y la bestia. Aunque desde luego si hay un óscar que creo que no es discutible, es el de Anthony Hopkins en su papel de Hannibal Lecter: está increíble. Sabe trasmitir todo el terror y la atracción del personaje. Lo mejor de la película.

La cinta intenta respetar bastante el libro, y digo intenta porque hay varias cosas que resume o sencillamente no aparecen, supongo que por problemas de duración del film, de ya casi dos horas de metraje. Es el caso, por ejemplo, de cuando Starling encuentra la cabeza dentro de un frasco de cristal en el coche alojado en un almacén de pertenencias. Este asunto está mucho más desarrollado en el libro y esa parte de la historia es bastante más compleja que en la película, recortándola, a mí parecer, demasiado.

Algo que tampoco aparece en la película es el desarrollo de algunos personajes. Por ejemplo, Crawford es bastante plano en el film, sin embargo en la novela tiene una historia personal importante (para el personaje, para la trama no demasiado). O la personalidad de la senadora Martin, que en la película no aparece más que de refilón, mientras que en el libro Thomas Harris te muestra lo suficiente acerca de ella para que te huelas de qué pie cojea.

Es este tratamiento más somero de los personajes secundarios lo que menos me gustó del film en comparación con el libro, aunque desde luego eso no quita para que sea una muy buena película con grandes interpretaciones que logra poner los pelos de punta y la mente en tensión todo el rato.

Así que si no la habéis visto os la recomiendo, y si ya la conocéis, os invito a verla de nuevo.


Por otro lado, y como curiosidad: Thomas Harris menciona en su obra a la polilla Acherontia styx que muestra en su tórax un dibujo que se nos asemeja a una calavera. En el cartel de la película si os fijáis se puede ver una calavera en el tórax de la polilla, pero ¿no os parece que es una calavera demasiado dramática? En realidad se trata de un montaje para el cartel: esa calavera no es la que luce una polilla real, sino que se trata de la obra de Salvador Dalí, In voluptas mors, una composición del genial artista que realizó una calavera usando como “material” cuerpos de mujeres desnudas (aquí podéis ver como se realizó la composición).
Fuente de imagen: Filmsnotdead


Acherontia Styx, luciendo su verdadero dibujo.
Fuente de imagen: Wikipedia


8 comentarios:

  1. No tenía ni idea de lo del montaje de Dalí. El libro y la película me encantan, y por cierto, aunque cambian algunos detalles, recuerdo que me sorprendió la fidelidad que guarda la adaptación con el original. Muy recomendables los dos.
    Un abrazo.

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    1. Sí, a mí también me sorprendió esa fidelidad, no me la esperaba, hay diálogos que están calcados. Una pena que hayan quitado o acortado algunas escenas, porque creo que esa película aguantaba perfectamente media hora más de metraje.
      ¡Besos!

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  2. ¡Que curioso lo del fotomontaje de la calavera! Y en mi opinión muy relacionado con la película teniendo en cuenta las "actividades" de Buffalo Bill tanto en el libro como en el film. Me ha encantado el post.
    Ana.

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    1. La verdad es que el montaje de la calavera es toda una curiosidad... ¿a quién se le ocurriría? :-)
      ¡Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado la entrada :-)
      Un saludo!

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  3. El libro no lo he leído pero la película la vi hace muchos muchos años y recuerdo que me encantó, me pareció buenísima, luego vinieron las "copias" y ya perdí un poco el interés. Saludos.

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  4. Sí que es una gran película, y todo un acierto la interpretación de A. Hopkins. Creo que es una de esas películas que no puede dejar de verse.
    ¡Un beso!

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  5. Ante todo felicitarte por el blog.
    El género de terror es fascinante, a persar de que algunos tengamos que dormir con los pies tapados.jeje
    Un saludo.

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    1. ¡Muchas gracias!
      El género de terror es uno de mis preferidos; me encanta cuando logra eso que dices, hacernos dormir con los pies tapados... y la cabeza... por si acaso :-)
      Saludos!

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