lunes, 8 de mayo de 2017

Descanso primaveral

Voy a tomarme unas vacaciones primaverales durante este mes para recargar pilas y dedicar más tiempo a otras cosillas para las que nunca encuentro el momento. Volveré a finales de mayo.

Intentaré pasarme algún día por vuestros blogs para cotillear qué se cuece en mi ausencia :-D





martes, 2 de mayo de 2017

El problema de los tres cuerpos (Cixin Liu)

TÍTULO: El problema de los tres cuerpos
AUTOR: Cixin Liu
TÍTULO ORIGINAL:
AÑO: 2007
EDICIÓN: Nova, 2016
GÉNERO: Ciencia-Ficción

RESUMEN: Algo extraño sucede, relevantes científicos se están suicidando sin que aparentemente exista un nexo de unión entre ellos. Una coalición internacional sospecha de la existencia de una conspiración a gran escala. Wang Miao, un investigador en el campo de los nanomateriales, se verá involucrado en esta trama y acabará por descubrir qué se esconde detrás de unos hechos cuyo origen se encuentra en los tiempos de la Revolución Cultural China.

OPINIÓN PERSONAL: El problema de los tres cuerpos es un libro de ciencia-ficción del autor chino Cixin Liu que ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Hugo de 2015 (conviertiéndose en la primera obra no escrita originalmente en inglés que lo logra). Es el primero de una trilogía de la que pronto llegará a España el siguiente volumen (El bosque oscuro). El título hace alusión a un problema de la física para el que todavía no existe una solución satisfactoria.

Como me gusta la ciencia-ficción, la mayoría de las opiniones de esta novela son positivas y la entrevista al autor en el programa literario de Rtve Página 2 me pareció muy interesante (aquí os la dejo por si queréis verla, pero a mi entender entre el entrevistador y el autor destripan el libro), decidí que quería embarcarme en su lectura segura de que me iba a gustar. Al final no me ha entusiasmado tanto como esperaba.



El problema de los tres cuerpos se me hizo en muchas ocasiones soporífero, algo que se compensaba con otros momentos bastante atractivos que me impedían abandonar la lectura. Para mí lo mejor fue la parte que abre la novela, donde se refleja lo que significó la Revolución Cultural en la China de los años 60 y donde se presenta al personaje de Ye Wenjie, el más interesante de la obra. Por el contrario, casi todo lo relacionado con “los tres cuerpos” me resultó tedioso.

Las reglas del juego de la civilización son estas: la prioridad es garantizar la supervivencia de la raza humana, y su confort. Todo lo demás… es secundario”.

La historia tiene dos tramas que se desarrollan en China. Una en el pasado, durante los años de la Revolución Cultural, y otra en el presente. Ha sido la trama del pasado la que logró que siguiera adelante con la lectura. Cixin trata en ella los aterradores años que vivió China cuando se perseguía de manera sistemática a los enemigos del régimen, cuando cualquiera, incluso la ciencia, podía ser un enemigo de la revolución y conocimientos como la Teoría de la Relatividad de Einstein debían ser expurgados, combatidos y eliminados. Estos hechos, estos sucesos de terrible necedad, crueldad y estupidez humana, siempre me dejan una profunda huella, tal vez por eso he empatizado con Ye Wenjie, una joven que ve morir a su padre delante de ella por defender la Física ante el sinsentido de los sectarios apegados al régimen.

—¡Mentira! —le gritó una de las chicas—. ¡Einstein es una autoridad académica reaccionaria a disposición del mejor postor! ¡Le faltó tiempo para irse con los imperialistas americanos y ayudarles a construir la bomba atómica! ¡Para establecer una auténtica ciencia revolucionaria, hay que derribar primero el negro estandarte del capitalismo que representa la teoría de la relatividad!

La trama del presente, aunque tienen partes intrigantes (como la de los números o la del barco), ha sido, para mí, más endeble, con personajes poco interesantes (el único que destacaría sería al resabiado y maleducado inspector Da Shi) y episodios muy tediosos, como el juego de los tres cuerpos (aunque he visto opiniones contrarias, que dicen que este juego es de lo mejor de la obra).

La novela es ciencia-ficción dura, por lo que la ciencia tiene una importancia elevada en la narración, aunque no es difícil de entender ni de seguir. Los personajes son un poco simples, destacando solo Ye Wenjie. Otros que podían haber dado más juego, como es el caso de Da Shi, están desaprovechados (lo mismo que Mike Evans). En cuanto al desenlace, he visto opiniones bastante negativas y que aseguran que se sale de la ciencia ficción y se adentra en la fantasía. A mí en general me ha gustado, aunque el tema de los sofones (si queréis saber qué son los sofones vais a tener que leer el libro), me aburrió, siguiendo la tónica de casi todo lo que tuvo que ver con “los tres cuerpos”. 

Es un fenómeno parecido al de la polarización o al de la interferencia destructiva, que hace que, cuando observamos el sol desde de nuestra atmósfera a cierta distancia, su capa gaseosa se vuelva de repente invisible”.

Por su final no creo que pueda leerse de forma independiente, pues casi todas las cuestiones quedan abiertas a una continuación.

Lo que más me ha interesado de El problema de los tres cuerpos han sido los temas que se plantean a lo largo de las páginas, como por ejemplo, la destrucción de la naturaleza por parte de los humanos, la ira, la venganza, el futuro de una humanidad egoísta y desalmada, la ciencia y sus descubrimientos, la relación entre política y ciencia… Abre preguntas sugestivas sobre todos ellos: ¿Tienen límite la ciencia o el conocimiento? ¿Es el ser humano intrínsecamente malvado? ¿Tiene la humanidad esperanza de redirigir su futuro por sí misma? ¿La ciencia es una salvadora o una destructora? Teniendo en cuenta el ansia con la cual la humanidad lanza al espacio mensajes en busca de vida inteligente, ¿qué pasaría si alguna vez contestaran a ellos?

Tan pronto pensaba que la vida era un bien preciado y todo me parecía importante, como me decía que la humanidad era insignificante y nada valía la pena. Esa contradicción me acompañó un día tras otro, hasta que de repente me hice vieja”.

Fue sobre todo por esas preguntas por lo que acabé el libro, y para poder continuar con la lectura del siguiente, algo que no tengo claro si haré o no.

Quizá la relación entre la humanidad y la maldad fuera la misma que había entre el océano y un iceberg que aflora en su superficie; a simple vista no parecían lo mismo, pero en realidad estaban hechos de una misma esencia, el agua, solo que en estados distintos”.

¿LO RECOMENDARÍA?: A quienes disfruten con estos libros de ciencia-ficción.

VALORACIÓN: